Nicolas no se habia percatado de su horripilante apariencia hasta aquella magnana diluviante de septiembre. Inferia ahora el verdadero motivo de su aclamado apodo, "Abominacion", y juro en ese mismo instante que destruiria hasta el ultimo rastro de ese terrible invento del hombre llamado espejo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)






0 comentarios:
Post a Comment