Sunday, December 21, 2003

"Y algo mas ... parte II"

He vuelto, deje un poco abandonado mi blog por un viaje a la sierra bastante agradable, sucedieron ciertas anecdotas que talvez un dia les cuente. Bueno, apenas arribe a mi casa revise mi correo y de los 15 que recibi en mi ausencia, este fue el que mas llamo mi atencion, ya que es de alguien quien se escuchaba un tanto molesto por algo que leyo de esta pagina y de quien jamas habia escuchado su nombre.

Hola,
Estaba leyendo el otro día uno de tus artículos titulado "y algo mas..."
Por favor diganme que no soy el único que lo ha notado, estoy seguro que ustedes lo han visto tambien, esta en todas partes, pero talvez no se han detenido un minuto a analizar realmente lo que ven. Me refiero a esa mercadotecnía barata que no se quien haya inventado y mas bien se transformo en una tradición para la mayoría de los pequeños negocios poco creativos, incluso de algunos no tan pequeños, a esas tres palabritas que pueden leer en el título de este mensaje, seguidas de tres puntitos como invitando a imaginarte todas aquellas maravillas que pueden tener al dejarte dudoso tras el impacto de frase tan dura, como si ese "algo mas..." y la duda que hace nacer en mi me va hacer entrar a indagar que es eso mas que tienen , algunos ejemplos que he recolectado son................

Me llamó la atención como llamas mercadotenia barata, a esos negocios que ponen ese slogan, en particular todos los negocios que mencionas no los conozco excepto al quichao, y en lo particular me parece que es una café super cool, que si ofrece "algo mas...", ya que en Mty, no conozco un concepto tan fregón como ese, conexiones a internet de alta velocidad gratuito, juegos de mesa para pasar el rato, bebidas y comidas riquísimas y baratas, sillones super comodos, proyeccion de peliculas y videos en una mega pantalla, y sobre todo que es un lugar donde congrega a muchisimos jovenes y lo mas interesante de todo es que no venden alcohol, no se si conozcas quichao o simplemente pasaste por ahí y viste el anuncio??? así que creo que deberías de fijarte un poco más en cada negocio y realmente ver si ofrecen "algo mas..." y ver quien solamente lo utiliza como una frase trillada........

Saludos
Oscar González

De verdad les juro que esto no es un comercial. Ahora procedere a contestar pues creo que la ocasion se presta:

Estimado Segnor Oscar Gonzalez:

Quiero informarle que a pesar de todas las cualidades mencionadas con alto alarde por usted en las lineas anteriores no cambia en lo mas minimo mi pensamiento de que el negocio "Quichao" posea una barata mercadotecnia. Se bien que talvez no sea mi area de especialidad el de criticarla, pero al menos tengo sentido comun, y si bien han gastado todo eso en creativamente ofrecer un lugar diferente bien pudieron haber dedicado al menos 5 minutitos mas en su mercadotecnia. No me sorprende el hecho que no conozca los otros lugares que mencione antes, y probablemente sean solo producto de mi imaginacion, el punto es que si usted me lo pide puedo anexarle a una respuesta posterior a esta 100 fotos de negocios con la ya desgastada y BARATISIMA frase "...y algo mas". Lamento con mucho dolor que por azares del destino haya encontradose navegando en mi pagina y que no haya tomado el escrito como lo que es, una satira, talvez ofendi a algun familiar suyo que invirtio en aquel inovador y revolucionario cafe , talvez, sin embargo no puedo ofrecerle una disculpa. Para terminar quiero aclarar que no es mi trabajo el de fijarme si los lugares ofrecen algo mas, sin embargo si tengo el "honor" de conocer dicho cafe y puedo decir que me mantengo firme con mis pensamientos: "Quichao utiliza mercadotecnia barata, o trillada como a usted le gusta llamarla".

Gracias por su tiempo, espero no generarla mayores problemas.

atentamente
Daniel Chivardi

pd. Este mensaje sera publicado en mi blog y es usted cordialmente invitado a contestar si asi lo desea.

Sunday, December 14, 2003

Kokiri's Secret Society:

Todo indicaba que seria una noche fria habitual de diciembre en esta frontera. Los restos de una ociosidad que habia durado a lo largo del dia cosquilleaban mis talones, era como un impulso desesperante que me decia "SAL DE TU CASA". Markito estaba conectado al "messenger", al igual que Kokiri. Al parecer ellos tenian un sentimiento de enfado similar al mio, por lo que pronto ideamos un plan para atacarlo.Tome las llaves de mi carro y pase por Markito a su casa, minutos despues llegamos a una tienda de abarrotes donde decidimos que el veneno que deseabamos ingerir esa noche se llamaba "Ron Palmas", el cual no nos costo mas de 50 pesos. Despues de ello arrivamos a casa de Kokiri, la cual estaba impregnada por un rico aroma a pozole.

Comenzamos a hacer lo que mejor sabemos hacer, ingerir alcohol, pronto llego Luigi quien habia avisado previamente que se nos uniria. Los papas de Kokiri estaban en misa, estabamos tan solo nosotros 4 en su casa. De pronto sono el timbre. Nosotros apresuradamente tratamos de esconder la botella de ron pues pensabamos que eran los padres de Kokiri, pero no, era un individuo del cual sinceramente no recuerdo su nombre, nos saludo, yo pense que se iba a unir con nosotros a la platica con "Ron Palmas" , sin embargo no lo hizo, fue a otra parte de la casa, solo. Se me hizo un tanto extragno al principio, pero pues me parecio que existia mucha confianza, y pense, "Talvez es un primo o algo asi". Kokiri llego a la sala donde estabamos sentados y las primeras palabras que dice son:
-Ah , el es mi exnovio.
Al terminar de escuchar esto se escucho en un lejano fondo el sonido que produce el "messenger" al chatear (uuuhhh uuuuhhh). No se me hizo raro el hecho de que un exnovio haga una visita de este tipo, pero si se me hizo raro el hecho de que parecia que no venia a visitar a Kokiri si no mas bien por estar en su casa. Seguiamos siendo nosotros 4 sentados en la confortable sala y por supuesto, el exnovio chateando en el cuarto de a un lado.

Sono el timbre otra vez. Kokiri fue a abrir la puerta, llego otro individuo haciendo el exacto comportamiento, llego, saludo y desaparecio en alguno de los otros cuartos de la casa, o talvez en el mismo. Al desaparecer este segundo individuo Kokiri llega nuevamente a sentarse con nosotros y las primeras palabras que dice nuevamente son :
-Ahh, el es otro ex-novio mio.
Markito un poco bromeando respondio:
-Ah, orale, y el a que vino? a bagnarse?
Kokiri risuegna respondio:
-No creo,pero ahora que lo dices a veces se queda a dormir aqui en la sala.
El numero de personas que fueron llegando fue aumentando drasticamente. Yo perdi la cuenta en el octavo personaje que llego, todos hombres, ninguno de ellos se sento con nosotros, parecia que venian a cualquier cosa menos a ver a Kokiri, quien no nos abandono en todo ese lapso que estuvimos en su casa. Despues llegaron sus padres, quienes se portaron con la mayor amabilidad del mundo. Nos regagnaron un poco por tomar alcohol tan barato, y nos ofrecieron de cenar un rico plato de pozole.

Todo parecia como un episodio de "Dimension desconocida", era bastante bizarro, como seguian llegando personas de nuestra edad a aquella casa, no a visitar a Kokiri sino a simplemente estar en esa casa. Nuestra conclusion fue que era una sociedad secreta, la cual tenia de requisito ser ex-novio de Kokiri, pero con la condicionante que ella tenia que ser la que acabara con la relacion.

Pronto Marko , Luigi y yo nos pusimos a pensar que la idea no era nada mala, de hecho queriamos pertenecer a dicha sociedad. Le propusimos a Kokiri que fuera nuestra novia por esa noche, dividiendo el resto de ella en tres intervalos equitativos en el cual cada uno de nosotros seria su novio para que despues terminara esta relacion y asi poder ser miembros de la dicha sociedad. Salimos de su casa para dirigirnos a un billar.

El primero en ser su novio fue Marko. El segundo fui yo, al final de la noche decidio Kokiri que estaba siendo muy coqueto con Daniela y decidio terminar nuestra relacion, en realidad no se si Luigi haya logrado que su noviazgo despegara en lo que regresaba a Kokiri a su casa. Lo que si se es que ayer tuve el noviazgo mas corto de mi vida, pero hoy regresare a la casa de esta sociedad para ver si quedo un poco de pozole. Espero que me acepten en ella, al menos cumplo con los requisitos.

Sunday, December 07, 2003

Viajar con 3 mujeres no es nada fácil:

Episodio I


El camino por la sierra de Oaxaca talvez ha sido el peor por el cual alguno de nosotros 4 hubiera experimentado en la vida. Íbamos en un transporte colectivo gracias a un consejo de un tipo que conocimos en un bar del centro de la ciudad de Oaxaca la noche anterior. Nuestra idea era llegar a Huatulco antes del atardecer en donde Rocío se encontraría con su padre que venía desde Argentina a celebrar su cumpleaños el día siguiente. Descartamos en primera instancia el hecho de ir en autobús pues sabíamos que duraría dicho viaje aproximadamente diez horas; nos habían dicho que el colectivo no tardaba mas de seis, era veinte pesos más caro pero valía la pena.
Nos autonombramos “Los desfachatados” después de una canción de los babasónicos que describía a un grupo de viajeros en una situación similar a la nuestra. Todos estudiantes de intercambio internacional en UT Austin el semestre anterior: Marina, pequeña, encantadora, inyectando siempre en nosotros un espíritu de alegría, talvez quien más experiencia de viajar tenía de nosotros cuatro. Rocío, sin duda la princesa del castillo, un poco mas melancólica que yo, pero siempre con espíritu aventurero. Ellas dos argentinas, adictas al mate y a las piñas coladas, dulces como la miel, bien podían enamorar a cualquiera solo con la mirada. Gerlinde una sensual austriaca de casi metro con ochenta, dulce y con una sonrisa que llegaba mas allá de su alma, le hacia honor a su patria tomando cerveza como si fuera agua, pues ella era la única que me acompañaba en mis sesiones de caguama.

Las curvas nunca dejaron de cesar, íbamos de un lado al otro de nuestro transporte colectivo. Gerlinde se trató de dormir en el asiento trasero pero se levantó tres minutos después tratando de vomitar. Podía ver en la cara de Rocío una incredulidad ante el diseño de esta carretera. La pierna de Marina no cesaba de moverse. Yo pensaba en ese momento que la mejor idea del día había sido mi desayuno ligero de frutas con un jugo de naranja.

Después de aproximadamente noventa minutos de curvas y de horrible música costeña, horrible es poco creanme comparado con aquel sacrilegio musical, nuestro conductor decide pararse en una villa (no se de que otra manera llamarle a tres casas en la orilla de una carretera), nos dice:
-Vamos a hacer una parada para comer, aquí pueden comer si gustan.
¿Comer? ¿Está loco? Quien demonios puede comer con estas curvas, lo que queríamos era vomitar. Uno realmente tendría que tener estomago de perro para poder comer en estas circunstancias. Gerlinde y Rocio prendieron sus cigarros. Marina se tiró en un asiento trasero para tratar de dormir un poco.

Nuestro conductor regresó después de casi una hora de estar comiendo en una de las 3 casas. Grita con poca educación:
-¡Subanse todos!, ya nos vamos.
Como me hubiese gustado que esas palabras se transformaran en acciones, y no porque no nos hayamos subido sino por que no nos fuimos. Don conductor giró la llave pero nada paso, ni siquiera un sonido, un chirrido, una explosión, humo, ¡nada!, no paso nada. Nuestro transporte estaba muerto. Pensé que iba a ser de esas ocasiones en las que por un momento piensas que esto es algo trágico pero antes que digieres ese pensamiento te encuentras nuevamente en la situación cómoda de que tan solo fue un susto, por esto comencé a reír. Pues bien, aquello no fue un susto, estaba pasando, porque intento en varias ocasiones prender el auto nuestro conductor y nada pasaba. Estábamos inmóviles como piedras, en un lugar donde había más perros que casas. Rocío se llevo las manos en la cara y dijo:
-¡No jodás!
-¿Qué pasa? – preguntaba Gerlinde, mientras Marina tan solo movía su cabeza negando incrédulamente lo que pasaba. Yo deje de reír.
Después de unos veinte minutos de inspección el conductor pudo hacer que el carro prendiera, imaginábamos nuevamente la bella playa que nos esperaba, mientras escuchábamos el suave sonido de un carro encendiéndose, creo nunca nos había emocionado tanto antes aquel sonido poco melódico. Regresamos a carretera, y después de avanzar 100 metros, nuestro transporte decidió morir nuevamente y dentro de aquella van no había mas que histeria. Ahora podíamos decir certeramente que el transporte estaba completamente muerto. El Conductor nos ofrecía pagar el boleto del primer camión que pasara, yo en realidad no recuerdo porque no aceptamos aquella oferta. Talvez era nuestra indignación ya que habíamos pagado una buena cantidad de dinero extra para que nos llevaran a Huatulco. El conductor hacía llamadas al pueblo más cercano para que vinieran a recogernos pero nadie estaba dispuesto a hacerlo a menos de que pagáramos más dinero aún. Me daba demasiada vergüenza pues así era como funcionaba en mi país, la empresa no se responsabilizaba por estas cosas. Estábamos estancados a 100 metros de un pueblo de 3 casas que se llamaba “Las Castañas”.


Todos nosotros talvez hubiésemos tomado todo con mas calma de no haber sido por un terrorífico personaje que apareció de la nada. Aquel individuo no medía más de un metro con sesenta, flaco, moreno, sus manos llenas de ampollas, un sombrero que era demasiado grande para su cabeza. Cuando diabólicamente sonreía podías ver los pocos dientes que le quedaban junto con encías sangrientas. Su arma un machete de un metro de largo, acompañado siempre por un pequeño perro color café que no media mas de veinte centímetros. Creo que la única persona que no notó su presencia fue Gerlinde. Por alguna razón permaneció todo el tiempo a un lado de nosotros, no se iba, era algo realmente terrorífico.

La preocupación mas grande de Rocío era su padre, la acompañé hasta “Las Castañas” a hablar al hotel donde llegaría, en Huatulco, su padre para dejarle un mensaje con respecto a nuestra situación. Marcó Rocío, preguntó por su padre, la señorita de la recepción le dijo que aún no llega el señor Restaino. Rocío un tanto preocupada me explica, yo le digo que hable al hotel de México, lo hizo, y le dijeron que su padre había hecho “check-out” a las 8 AM. Eran aproximadamente las cinco de la tarde, entonces matemáticamente el señor Restaino, padre de Rocio, debía estar tomándose un coco helado, tomando el sol, a un lado de la alberca de su hotel, en Huatulco. Dentro de la cabeza de Rocio no había mas que situaciones caóticas, se imaginaba a su padre asesinado, raptado, accidentado, hospitalizado. Noté el cambio de cara en ella cuando supo que no tenía la más remota idea donde estaba su padre. La abracé tratando de consolarla, mi hombro en poco tiempo estaba completamente húmedo. Regresamos caminando a la inerte van, en el camino notamos que el individuo del largo machete nos venia siguiendo, en ese momento el que quería llorar era yo, pues a mi parecer no hay pero forma para morir que a machetazos. Mis pasos venían acompañados de temblor. Rocío y yo tan solo aumentamos la velocidad de nuestro caminar sin llegar al extremo de correr, no vaya a ser que el presunto asesino fuera a pensar que teníamos poca educación. Al llegar con los demás les expliqué que era lo que pasaba. Marina fue quien mas consoló a Rocío, también quien mas le reclamó al imbécil del conductor que no podía hacer nada para sacarnos de ahí. Yo quería tomar el primer camión y alejarme del individuo del machete; por un momento pensé que aquel personaje era producto de mi imaginación pues yo era el único que mostraba preocupación ante el y su temeroso perro de veinte centímetros.

Las negociaciones con el inepto del volante iban avanzando, el ofreció pagar el pasaje del otro colectivo que pasara. Los rayos del sol nos abandonaban cada vez mas minuto a minuto, el ocaso era casi un hecho, Rocío lloraba mientras tarareaba:
-¡No quiero pasar mi cumpleaños en esta carretera jodida!
Marina la abrazaba tratando de consolarla. Cuando ya había oscurecido completamente llegó finalmente una van de la misma empresa, la cual nos cobro la mitad de lo que ya habíamos pagado, por supuesto. Tomamos nuestras maletas y nos subimos al siguiente transporte. El señor del machete movía su mano despidiéndose de nosotros. Rocío recolectaba sus lágrimas con una toallita, mientras todos sonreíamos.


El resto del camino fue igual de sinuoso que la primera mitad. En este eventualmente aparecían personas caminando a un lado de la carretera, al pasar cercanamente a ellos los focos del auto las iluminaba tenebrosamente, yo le decía a Marina que no eran personas, sino gente que había muerto en estas peligrosas curvas. Ahora que pienso le pudo haber dado más miedo el decirle que eran victimas del individuo del machete con encías sangrantes.

Fueron catorce horas, después de haber abandonado la ciudad de Oaxaca, cuando por fin llegamos al hotel “Marlín” en Huatulco. El padre de Rocío nos estaba esperando en la puerta, eran las 11:45 de la noche, quince minutos antes de que fuera su cumpleaños. Rocío abrazo a su padre mientras le decia:
-¡Vos sos boludo! Pensé que te había pasado algo.
El señor Restaino tan solo rió al abrazar a su hija, la misión había sido cumplida; Rocío no pasaría su día en los horribles caminos oaxaqueños. Por tratar de hacer menos tiempo hicimos el triple del tiempo y gastamos el doble del dinero también. Viajar con 3 mujeres no es nada fácil, pero no lo digo por esto. La aventura continua…