Friday, January 16, 2004

Del cajon de los recuerdos:

Aprovechando que estaba sacando estos fragmentos del pasado me encontre con lo que aparentaba una carta de despedida que algun dia redacte. Quiero mostrarla ahora pues talvez le sirva a alguno. Aprovechando la melancolia de estos dias y sin mas preambulo se las muestro.

Aurora de soledad…

Espero algún día te enteres de todas aquellas noches que pase alejado del mundo por pensar en una manera de poder comprenderte; espero retuerzas esa sonrisa forzada con el único afán de afligir mi escasa felicidad. Ojalá sepas en ese entonces que en realidad algún día te quise, y no porque querías que te quisiera, no porque lo pidieras como una demente, no porque me importaba lo que tus cercanos pensaran de nosotros... te quise porque te quería, y porque quería quererte.

Se aspira un grave aroma a los recuerdos, inhalo la esencia de cambio, de tratar de gritar a los vientos mi pensamiento, aunque ¿que es lo que en realidad pienso? Pienso en nuestro otoño. Pienso en lo deprimido que estoy por tan solo escuchar tu nombre, y no se si en realidad es porque todavía te quiero o porque tengo miedo a darme cuenta que ha sido toda mi pena en vano.

Esto es justo como lo imaginabas, mi decadencia, mi sepulcro, el vértigo de mi existencia, el mar de desesperación en el que navego sin vela alguna, el insomnio colérico. Esto es el gris absoluto en su máximo resplandor, este es el día de fuego en el que los pájaros pintados caen muertos libres de culpa alguna, en este dia en el que espero no exista mas , para no escucharte, para ni siquiera ver aquella luna que algún día vimos juntos. Espero no ver de nuevo aquella aurora abandonado, y se que si me vieras en ella de esta manera sonreirías. Tan solo una cosa me reconforta, ver tu sádica sonrisa desvanecerse cuando comprendas que cuando te quise lo hice porque en realidad quería y no porque tu querías que te quisiera.

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