Sunday, January 25, 2004

El segundo ejercicio era en parejas. Consistia en hacer un escrito pero uno de los escritores se dedicaria a escribir la escencia poetica y otro las acciones que sucedian dentro del escrito. Tan solo nos pusimos de acuerdo de que era lo que queriamos hablar y al final hicimos un hibrido de los dos escritos. Esto fue lo que quedo. A ver si detectan que es lo que yo escribi.

Duelo de Titanes:


(aut: Paola Anzola y Daniel Chivardi)

Una noche bochornosa del miércoles sin que hacer, compartiendo momentos con amigos del pasado. Lugar, Acapulco, Guerrero, en aquella vieja discoteca tipo ochentena con bolas de vidrios de colores colgando sobre el techo, alfombra roja ya destastada por el tiempo y con marcas de cigarro por doquier, mesas redondas negras pequeñas, todas ellas ordenadas en forma de pancracio, escalón por escalón y en el sentro la atracción de la noche, el ring.

Miércoles por la noche y el lugar a reventar por el bullicio de la gente esperando ver a sus heroes del momento. Empieza la acción, el sudor y agitación de la gente inunda el lugar al igual que las palomitas y vasos llenos de líquidos de dudosa reputación se ven lanzados entre la gente.

Se escucho entonces la voz del presentador acompañado por la canción de la película de Rocky:
-Señoras y señores, reciban con un aplauso al idolo de las mujeres, el rompe corazones, ¡Latin Panda!, quien jugará su mascara contra el luchador que nació del polvo cosmico…!Vakalaktico dos mil uno!

Los dos luchadores llegaron a sus esquinas acompañados de sus lonjudas doncellas. Latin Panda vestía una capa y mascara blanca con circulos negros en los ojos y en la boca, tambien tenía sus orejitas redondas del mismo color.

Los actores estqaban en escena y sus cuerpos no llegaban a ser ni un cuarto de atleticos de lo que fue Gordolfo Gelatina. Risas de los hombres y gritos de las mujeres defendiendo a sus preferidos. Regordetes hasta las rodillas y haciendo honor a su titulo de rudeza.

Panda gritaba eufóricamente por no querer perder su mascara de la que tanto se enorgullecía. Imaginante escena de folklore y lucha mexicana. Una mezcla de olores ha guardado y sal de sudor había en el lugar, mientras yo desde mi asiento vivía esta experiencia.

La lucha comenzó, Vakalaktico sin pensar demasiado se aventó con una patada voladora dirigida a la cara de Latin Panda. El daño de esta fue mayor del que cualquiera sentado en las tribunas podría haber esperado. Los dientes del luchador caían en el ring como la lluvia cae en Catemaco. La mascara de Latin Panda ahora era completamente roja. Al ver Vakalaktico dos mil uno la gravedad de la herida que había hecho por su patada mal calculada comenzó a preocuparse. Latin Panda se encontraba completamente noqueado en el piso, inerte, parecía como una fuente de sangre.

El silencio en la arena se hizo notar. Por unos segundos nadie movió sus parpados. Vakalaktico se acercó preocupado a su colega luchador preguntandole:
-¿Esta bien compadre?
-Idiota, me pegaste de a verdad.

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