Finestra:
Extraño mi ventana. En días malos podía apoyarme sobre ella, tratar de mirar por los escasos espacios que no tapaban los negativos que robé del periódico parisino "Le Figaro", o por rastros de gotas secas.
En tardes de lluvia como aquella me gustaba fumar faros mientras me asomaba por la ventana tratando de buscar entre las hojas la tumba de Praga.
Pato tomó la foto aquella tarde, los dos veníamos decepcionados de ver a un Gabriel García Marquez que se había negado a dirigir una sola palabra ante un Auditorio Luis Elizondo repleto, siendo su homenaje. Al parecer esos rumores de que se le había subido la fama a la cabeza eran ciertos.






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