que los melancolicos del mundo podrán entender mejor que nadie... Gracias shiva por tu espacio que es tan enorme para mis palabras chiquititas.
Espero que puedan entender mi argentino malescrito.
Pura Vida.
Surfear el aire-
Un par de lagrimas amarretas amenazan el frío que congela mi nariz.
Se escapan de mis ojos sin permiso,
ni derecho,
ni vergüenza.
Y ahí van,
en perfecta simetría,
aguellandome la piel,
surcando su camino recto hacia el piso,
humedeciendo cada milímetro de mi cara petrificada por el frío;
y ruedan, y agonizan,
y se agotan en el blanco absoluto de mis mejillas para darse sagrada sepultura en lo mas profundo de mi boca, que se entreabre para aspirar una bocanada de oxigeno, gigante y vital, cada vez que me acuerdo de respirar.
Y mis lagrimas ensalan el aire,
que vuelve a oler a mar.
Y el mar tiene notas de tu cepa. El aire huele a vos.
Y entonces decido cerrar los ojos para ver si logro encontrar de mi lado de adentro una razón
Minúscula y lógica que justifique el vandalismo emocional que me ataca de tanto en tanto.
Y busco,
abro puertas, cierro puertas,
abro cajones, muevo estantes,
se me caen los recuerdos,
se me desordenan las cosas lindas del archivo de las cosas lindas,
destapo esos casilleros prohibidos que no se deben por nada del mundo destapar,
y me encuentro con la mas sintética y veloz secuencia pictórica de mi vida...
Remuevo, muevo y vuelvo a requete-remover y no encuentro la razón que busco.
Cierro los cajones,
amucho los recuerdos
y salgo del laberinto de mi adentro...
Abro los ojos.
Silencio.
Siento todavía la humedad de los mil y un batallones de lagrimas perdidas que se me escaparon en algún momento de esta poco feliz búsqueda de razones desesperadas. Respiro.
Respiro tan hondo que el frío de este invierno se roba mi voz.
Y ahí voy yo en otro día calcado del de ayer e igual al de mañana-
afónica de tristeza,
surfeando desquiciadamente en este mar de aire intoxicado de vos...
Te extraño tanto. Silencio.





