Tuesday, January 26, 2010

Mexico Obeso

Por fin lo logramos. Somos el país más gordo en todo el mundo, el año pasado estabamos en segundo lugar, tan solo detrás de Estados Unidos, pero gracias a una desaceleración de la obesidad en este último en el 2009 podemos adjudicarnos ese "gran" honor de ser el país más gordo del planeta.



Sin embargo esto no es lo que más me mortifica, lo que realmente me asusta son las estrategias ineptas del gobierno para atacar este problema.

"El gobierno federal puso en marcha el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, mediante el cual se pretende revertir la tendencia en el sobrepeso que padece el 70 por ciento de los adultos, y alrededor de cuatro millones y medio de niños de entre cinco y once años, afirmó el presidente Felipe Calderón" 1

Parte de esta "Estrategia contra el Sobrepeso" es la de poner "vitaminas" en la comida chatarra. Para mayor referencia lease el siguiente artículo de Milenio.

Pondrán vitaminas en comida chatarra

Yo pienso que es una vil pendejada, cuando leí esto pensé que era una columna sarcástica, pero no, estaba muy equivocado, es parte de la estrategia de la Secretaria de Salud. Esto de darle un "valor nutricional" a la comida chatarra es lo equivalente a decir que para atacar el problema de la violencia vamos a hacer descuentos en las funerarias. La comida chatarra es un problema, eso es mas que obvio, pero no es lo único. El problema en realidad es que la gran mayoria de los mexicanos desconocen cuanto y como deben de comer.

En vez de ofrecer "Gansitos con 12 vitaminas y minerales" o "Coca Cola, ahora con 10% menos azucar", deberían invertir en educar a los niños acerca de su alimentación, prohibir la comida chatarra en las escuelas. Deberían ser mas severos con la industria refresquera así como los productores de alimentos chatarra, quienes ahora estan "en la mejor disposición de mejorar la calidad de sus productos". Lo cual yo compararía a que un tipo violara y golpeara a una persona hasta casi matarlo y despues llegara al hospital donde se encuentra su familia para decirle:
"Lo que ustedes gusten eh, en lo que le pueda ayudar"

Pareciera que los consultores de Calderón en esta materia fueran los presidentes de Sabritas, Marinela y Coca Cola (probablemente Agustin Carstens). Porque no le preguntamos de una vez a El Chapo acerca de la mejor manera de disminuir la violencia en el país (ya me gusto esto de las comparaciones aparentemente). Calderón en vez de estar pensando en frases "inteligentes" como "vamos a echarle los kilos a la obesidad" debería de analizar con un poco mas de detalle su estrategia y no se, tal vez renunciar, no por su estrategia sino porque lo detesto y pienso que es un inepto. Pero esa es tan solo mi opinion.



Para los que leen este blog de vez en cuanto quiero aclarar que no pienso volverlo politico, como un tiempo lo fue, pero me pareció una causa justa. A fin de cuentas yo pago por este espacio.

Saturday, January 23, 2010

Un espectáculo ajeno:

Parecía una transición natural de acuerdo a su manera de acariciar mi espalda mientras la abrazaba, como si las lágrimas fueran la aceituna en mi Martini de besos. A mi me pareció un tanto extraño, sin embargo esto no detuvo la inercia de mis labios acariciando los suyos aunque supiera que ella me detendría en cualquier momento, pues parecían que mis besos no eran en realidad míos sino de la persona a la que aclamaban las lágrimas que escurrían a lo largo de sus mejillas hasta escurrirse en mi cuello.

Aunque aquellos besos parecían tan correctos, pues parecía haber pasado una década desde el día que los había esperado, yo me sentía ausente en aquella escena, aunque no hubiera otra persona alrededor, sus lágrimas eran un eclipse de mis besos, ella parecía ausente, casi atónita, pero mas que nada inmune a los encantos de mis labios.

A pesar de todo, su fragilidad me parecía tan encantadora. Desistí aquella batalla, pues uno tiene que escogerlas, no todas se pueden ganar. Decidí entonces tan solo ser un espectador de aquella sinfonía de sentimientos en la cual mi acompañante circundaba. Decidí tan solo ser un escultor de finos detalles que hicieran relucir su momento exquisito. Ser el abrazo confortador. Ser el beso sensual. Ser la caricia debajo del lóbulo de su oreja izquierda. El susurro. La punta de nariz juguetona.

Y no fue nada malo ser espectador. Ella era como una pieza de arte en una bodega vacía, y yo su humilde seguidor, llevándola de la mano alrededor de su odisea sentimental. Y aunque supiera bien quien era aquella persona por la cual ella lloraba yo no quería preguntar ¿Para que demonios? Era tan bella ella con sus lágrimas que me preguntaba si alguna vez alguien habría llorado así por mí.

Sentía un poco de envidia… pero al menos ella seguía besándome.