Y yo me sentía como una reencarnación de Sinatra, sosteniendo mi sombrero mientras corría por las calles de San Francisco sin haber pagado una cuenta de 200 dólares en el bar anterior, fuck no, mi boca estaba morada por el vino y proyectaba una sonrisa, mis ojos estaban llenos de lágrimas de tanto que había reído por aquella situación, aquel día había sido tan raro, tan solo quedaban unas horas para que cumpliera mis 28 años de edad. Tal vez el día siguiente me llegaría a sentir un poco triste ya que no había pagado la cuenta en mi winebar favorito, Amelie, ¡Demonios! Quizá tengan hasta video de mi y de los mala-copa de Santi y Nacer; claro que todo fue la idea de este último, típico de un pinche árabe tacaño, la sangre no perdona, sus genes de avaricia corren por sus venas a la misma velocidad que los glóbulos blancos. Dios que pena sentía. Lo único que me consolaba es que ya no vivía en esa ciudad, tan solo iba de visita para celebrar mi cumpleaños.
Todo había empezado a las 8 de la mañana, amanecido y aún borracho convencí a Santi de que me acompañara a Ace's Bar, el único bar que conocíamos que abrían a esa hora. Convenientemente quedaba a cuatro cuadras del departamento donde nos encontrabamos. Santi dudó un poco en aceptar mi propuesta, ya que la última vez que fuimos a ese lugar terminó culeándose a la bartender del lugar y después de habersela culeado por un par de semanas la morra se quería mudar con él, por supuesto que Santi se oponía totalmente a dicha campaña, de una manera u otra se deshizo de ella y ya no trabajaba en Ace's pero como diría un buen amigo: "las psychos son como el herpes... nunca sabes cuando van a volver a brotar".
Afortunadamente no nos topamos con la susodicha. Sin embargo nos topamos con mucha gente rara en el bar. Si alguna vez llegas a pensar que eres alcohólico deberías de visitar este bar, te sorprendería la calidad de mutantes que podrás encontrar y lo peor del caso es que estos mutantes nos veían desde su rincón como intrusos que irrumpían su armonía. Si claro, obviamente no somos los borrachos mas callados, pero de ellos si puedo decir que son los más raros, osea, quien chingados se pone a hacer sentadillas antes de tomarse un vodka tonic a las 9 de la mañana, yo no, ellos si. Las vibras no eran buenas y la bartender era menos zorra que la de la ultima vez, decidimos continuar nuestra travesía de aquel día, en el que habíamos madrugado, o más bien no habíamos ido a dormir. Caminamos por la calle Polk hasta llegar a Rick's Crispy Tacos, yo tenía la esperanza de que no se acordaran de mi, pues la última vez que había ido a ese lugar había tenido un altercado con el tipo de la barra, ya que el muy culero había considerado que yo estaba muy borracho para tomarme otra cerveza, pero mi destreza aquel día pudo más que la de él pues en uno de sus descuidos utilicé a otra persona para que me comprara mis bebidas y una vez que las tenía llegue y me las tomé en su cara y después le dije al culero, que por cierto tenía más cara de nopal que yo:
-¿No que no pinche naco?
Sin embargo este día parecía que corríamos con mucha suerte pues tampoco se veía rastro alguno de aquel individuo que me había negado los tragos la última vez en ese lugar. Ya era medio día, y conforme nuestra mesa se llenaba de Pacificos yo tuve que confesarle a Santi de mi relación secreta con una amiga que teníamos en común, era algo muy callado que tenía dentro de mí, y le solté toda la sopa, incluso le marqué en medio de la conversación, curiosamente esa fue la última vez que hablé con ella, pues después de ese fin de semana ella decidió simplemente desconectarse de mi vida. Me dolió, la verdad sí... pero sobreviví.
La mesa se encontraba ahora llena de Pacíficos y habíamos comido más tacos de los que podíamos contar en ese estado. Nacer nos mandó un mensaje, lo citamos entonces en un winebar a un par de cuadras del lugar donde nos encontrábamos. Llegó con tres morras, una de ellas ya la conocía y era la morrita de mi compa, terminé besándola al final de la noche disque para darle celos al guey , yo la neta ni pregunté, las otras dos me las habían presentado el día anterior pero ni me acordaba de sus nombres, por cierto una de ellas había bateado al Santi la noche anterior y ese día no le despegaba los ojos ni por un segundo, cosas de la vida, quien voy a ser yo para juzgarlas si a las tres juntas me las hubiera culeado sin preguntar en la barra de ese winebar en ese momento. En fin , eso sus nombres son tan irrelevantes como ellas mismas para la historia, pues no sé cómo pero terminamos una vez más los tres chiles: Santi, Nacer y yo, ahora sí en el winebar con el que empecé esta historia. Nacer fue quien comenzó todo el cagadero, pidiendo botellas como si fueran vasos de agua, pidiendo tablas de quesos y carnes frías como si pidiera la hora a un desconocido. Llegó un grupo de Jazz y esto por alguna razón nos dio más ganas de tomar vino, nos sentíamos tan sofisticados y refinados que pensábamos que en cualquier momento llegaría al bar Scott Fitzgerald y nos invitaría un par de scotchs en las roca, para mi un Macallans' 18 años por favor, menos de eso no acepto, tu sabes uno debe de guardar el porte... pero el puto porte fue decepcionante cuando me encontré solo en el winebar. Hijos de la chingada, pensé, se habían fugado sin pagar, y sabía que todo había sido idea del árabe del grupo, pinche Nacer, pero el karma es verdadero y grandioso pues a escasos minutos de que me vi abandonado en el bar por mis secuaces me percaté que el árabe habia olvidado su mochila en nuestra mesa, tan solo tenía que esperar el momento justo en el que el volviera por ella para yo correr y dejarlo encajado con la cuenta, pensaba cualquier escenario, ni madres que contesto si me llama pues va a querer que le lleve su mochila, hell no, a huevo que vuelve por ella... dicho y hecho, veía como se asomaba con inocencia al lugar, yo me encontraba escondido detrás de uno de los sillones del lugar, tan solo esperé lo suficiente para que el entrara y yo pudiera correr fuera de aquel bar, pues si contra alguien iban a atacar los dueños del lugar sería al último que saliera de su establecimiento, este sería el árabe desafortunado por su memoria ineficiente, yo corrí fuera de aquel winebar como un demonio, reía, y a escasos segundos escuchaba la risa de Nacer detrás de la mía, el cabrón se había descarado a solo agarrar su mochila y correr detaras de mi, esto implicaba que ambos teníamos que correr más allá de lo que habíamos anticipado, no había marcha atrás, ambos estábamos en el mismo nivel de delincuencia, prófugos de la ley. No parábamos de reír.
Llegamos a casa de mi amiga Rox, a un par de cuadras de aquel lugar. El frío era inclemente, y yo necesitaba dormir, me quedé recostado en la banqueta y Rox nunca llegó, Santi y Nacer se pusieron a jugar con una excavadora estacionada a una cuadra, gracias a dios no tenía la llave puesta pues no sé que habrían hecho con esta. Llego también la morrita de Nacer y terminamos en lo que era en aquella época mi bar favorito, Wish.
Me encanta pedir mojitos en cualquier bar que voy, nada encabrona mas a los bartenders, pues esto implica que hagan un poco de esfuerzo más allá de echar hielos y alcohol a un vaso, siempre que puedo lo pido a proposito y puedo ver la cara de encabronamiento de ellos cuando lo hago, estos después de servirme esperan que les deje dos dólares de propina por cada mojito que me hacen, fuck it it's your fucking job, no me jodas, a eso te dedicas y si pido algo que requiere que uses un gramo de tu cerebro no me juzgues cabron. En fin la morra que me servía si me juzgo pues justo cuando le pedía mi tercer mojito me dijo que ya no me quería servir nada más aquella noche pues mi estado aparentemente se encontraba demasiado alcoholizado. Le dije, oye ven acércate, te tengo que decir algo... it's my fucking birthday so serve me up again or go and fuck yourself! ... No hace falta que diga que eso fue suficiente para que nos sacaran a todos de aquel bar, pero eso poco me importaba, esa pendeja no me detendría aquella noche, nadie me podía detener, yo bien podría seguir caminando por las calles de aquella ciudad, sonriente, ebrio de vivir la vida, ebrio de felicidad, ebrio de la luna y el sol.
Terminamos en R-bar, donde la morra del árabe me comenzó a agarrar las nalgas para darle celos y no recuerdo porque pero él se insultó mucho por eso y dijo, Ahi se ven culeros, después de un par de shots, por supuesto, se fue del bar todo emputado. La noche se volvió más y más difusa conforme fue avanzando, pues el árabe no contestaba nuestras llamadas telefónicas, yo le di un par de besos mas a esa morra y después la abandonamos en un hotel.
Terminamos en R-bar, donde la morra del árabe me comenzó a agarrar las nalgas para darle celos y no recuerdo porque pero él se insultó mucho por eso y dijo, Ahi se ven culeros, después de un par de shots, por supuesto, se fue del bar todo emputado. La noche se volvió más y más difusa conforme fue avanzando, pues el árabe no contestaba nuestras llamadas telefónicas, yo le di un par de besos mas a esa morra y después la abandonamos en un hotel.
Después Nacer por fin contesto y todos terminamos tirados en la diminuta sala del depa de Santi, riéndonos de la noche, con la boca pintada, riéndonos de la noche y lo poco que nos importaba la trascendencia de nuestros actos. Había sido una noche memorable y yo sabía en ese momento que no podría olvidar los sucesos acontecidos... había quedado marcado por cada hora de aquel día que despedía aquel año que había considerado maldito en mi vida y comenzaba ahora uno de los mejores años de mi vida.
El dia siguiente fue un poco ... awckward.
El dia siguiente fue un poco ... awckward.








that is what I call an intense Shivafest!!!! despues de la mitad de un horrible dia en el trabajo no hay nada mejor que reir con esto! gracias Shiva. :)
ReplyDeleteJajaja, Gracias Aleee, por eso me caes bien, siempre comentando ;) thanks thanks thanks
ReplyDelete